Entramos en los partidos de pretemporada de los San Francisco 49ers sin saber quién es su quarterback titular. La competición esta aun abierta entre Shaun Hill y Alex Smith, pero la lógica dicta que Hill debe hacerse cargo de un ataque aun pendiente de que su mayor novedad, el rookie Michael Crabtree firme su contrato, pero que tiene a Vernon Davis, Frank Gore y el también rookie Glen Cofee.
Hill’s leadership could be the difference for 49ers
Pero desde hace varios años la lógica no reina en San Francisco, sobre todo desde que eligiesen en el draft de 2005 a Alex Smith con el #1 pick (ayuda: la primera elección de todos los novatos en el draft). Smith lleva desde entonces siendo un fracaso para las altas expectativas que se tenían. Los 49ers le veian como el nuevo Steve Young, con unas características parecidas a la de la leyenda de los años 90 y unos astronómicas estadísticas en la Universidad de Utah prometían algo que como en tantos casos se perdió por el camino que va del estilo de juego universitario al de la NFL. Además las lesiones plagaron la temporada 2007, donde acabo por perderse el final de la misma.
Tras que un casi jubilado Trent Dilfer ocupase el puesto de titular y casi se partiese la crisma al hacerlo (literalmente), llegó el turno de un muchacho que llego al norte de California en 2006 tras 4 años en el banquillo de Minnesota (imaginar que llegan a confiar en él, de la que se hubiesen librado) y que se vio por fin de titular tras 5 años en la NFL. El chaval no hizo otra cosa que ganar 2 partidos de 2, lanzando 5 touchdowns y corriendo por otro más, mientras solo acumulaba una intercepción. Si bien Alex Smith no era un Steve Young, Shaun Hill parecía un pequeño Joe Montana. El equipo decidió renovar su contrato que acababa el año siguiente, pero su momento se rompió cuando no pudo jugar el último partido por lesión.

Asi que Hill llego a la pretemporada del 2008, sin Alex Smith como rival por una grave lesión de hombro, pero con 2 recién llegados como rivales, Mike Martz, el nuevo coordinador defensivo procedente de los Detroit Lions, que se trajo de allí a J.T. O’Sullivan como nuevo quarterback, y a quien puso de titular por “enchufismo” según las malas y pero no desinformadas lenguas.
Martz le acabaría costando el puesto de entrenador a Mike Nolan, y cuando Mike Singletary (uno de los mejores linebackers de la historia de la NFL) le sustituyo en el banquillo decidió confiar en Hill. En esta segunda oportunidad volvió a poner los números sobre la mesa, aunque más discretos esta vez. En los 8 partidos que jugó llevo al equipo a 5 victorias, con más de 2000 yardas, 13 touchdowns mas 2 en carrera y 8 intercepciones. Martz y O’Sullivan abandonaron la ciudad, ahora bajo el mandato de Singletary.
Pero hablamos de la bahía de San Francisco, donde la lógica no impera, tampoco en la otra orilla, en Oakland. Pero los Raiders son tema aparte. Y Singletary, quiere dar una oportunidad a Alex Smith, quizás porque ya que le pagan tanto por no hacer nada debe dársela al menos. Pero según se comenta en petit comité, los propios jugadores del equipo empiezan a verle como a un líder para el equipo, como el más capacitado de llevarles a la victoria.

Hill lleva desde 2002 esperando para triunfar, así que se puede decir que paciencia es lo que le sobra. Pero opino que este es el momento, no solo para Hill sino para los 49ers. Se merece un voto de confianza.
Posted in: NFL , San Francisco 49ers
Enviar por correo electrónico
Escribe un blog
Compartir con Facebook
0 comentarios:
Publicar un comentario