27 mayo 2010

Causas y consecuencias de una Super Bowl en NYC

La construcción de nuevos estadios y la organización de una Super Bowl son hechos ligados al máximo, dados los tiempos que corren. La NFL urge a los equipos a renovar sus estadios si quieres tener posibilidades de acoger una Super Bowl, mientras que a su vez las franquicias urgen a sus ciudades a financiar ese estadio si no quieren que hagan las maletas rumbo a otra ciudad.

Hace más de 10 años que un equipo se recoloca, pero la amenaza siempre está ahí. La ciuda de Los Angeles es la que se usa como excusa y amenaza siempre, ya que no tiene equipo en la NFL a pesar de ser el segundo mercado más grande del país. Ningún equipo tiene intención decidida de moverse a L.A., pero el temor que infunde esa amenaza sirve para que se muevan los pilares de la tierra, o mejor dicho de las nuevas construcciones. Ciudades como San Diego y Minnepolis están inmersas en estas batallas con sus respectivos ayuntamientos, si bien el caso de San Diego esta prácticamente cerrado ya, con conclusión positiva para la ciudad y los Chargers en forma de estadio en pleno downtown.

Pero no es que todos los años se inaugure un nuevo estadio, aunque en los últimos tres contando el que entra se hayan inaugurado los de Indianapolis, Dallas y este año New York. Así que los que reciben la tarea y a la vez premio de organizar una Super Bowl responden a uno de dos patrones, estadios en climas templados o estadios techados de zonas del norte. Dado que la mayoría de estados techados, o domes, del norte son bastante antiguos quitando el de Indy, los sitios más visitados últimamente están siendo Tampa Bay, Miami y Arizona. Esta monotonía solo interrumpida por los nuevos estadios o por algún motivo especial como la Super Bowl otorgada para dentro de dos años a la ciudad de New Orleans, por su esfuerzo de reconstrucción.

En el norte da la casualidad que los estadios mas nuevos no son domes, porque los equipos prefieren sacar partido a su aclimatación local en los diciembre, cuando se pelea por un puesto en playoffs, y en enero si has conseguido ventaja de campo en la post-temporada. Salvo el caso de más frio extremo, que es el de Minnesota, los domes no son preferidos pese a que en principio pueden darte más aforo al calor de los radiadores. Pero esa cada vez es menos problema en estadios modernos con asientos calefactados y galerías infantas bajo las gradas con cafeterías donde tomar algo caliente en el descanso. Cleveland, Boston, Baltimore o Washington D.C. tienen estadios que cumplirían a la perfección con las necesidades que supone un evento como la gran final, si esta fuese celebrada en primavera o verano.

La NFL ha apostado siempre por que los elementos no influyan en el partido que decide el campeón, para garantizar el máximo espectáculo. En realidad lo que quieren es que los elementos no fastidien todos los eventos de la larga semana previa al partido, ni el viaje del turista que visita la ciudad organizadora con el aliciente del gran partido. Porque imaginemos un caso en el que los Cardinals jugasen contra los Bills en Miami. El clima templado les vendría bien a los dos, pero desde luego mejor a los Cards que a los Bills. O imaginemos que el partido es un Rams contra Browns, y que es en Detriot, bajo techo. Entonces también se beneficiaria al equipo que juega en un dome, los Rams, frente a los que juegan al aire libre en un clima frio, los Browns. La conclusión es que el sistema actual tampoco es justo al 100%.

No daré pie a engaño, desde luego que un equipo de zona fría rinde mejor con calor, que uno de zona cálida con frio, pero eso no es excusa para no atreverse a visitar el norte. Lo es todo lo que rodea la Super Bowl, que es el dinero. Pero este ha sido el año en que el dinero como los pájaros decidió migrar. Si bien en sentido contrario al que toman los patos en invierno, esta vez el dinero ha ido al norte. La posibilidad de ofrecer el marco de la ciudad más importante del mundo a uno de los eventos más importantes del mundo era irrepetible. Suficientemente irrepetible para olvidarse de que este año pasado en las fechas de la Super Bowl, la ciudad de New York estaba cubierta por medio metro de nieve. Pero repito, algo tan grande en una ciudad tan grande, y en un estadio tan grande como el que se inaugurara en agosto, es algo que generara millones aunque caiga toda la nieve que tenga que caer. Si ya estamos hablando de ello a pesar de que quedan tres años y medio, no quiero imaginar cuando empiece la temporada de 2013.

Pero desde luego que esto va a generar un debate, entre los que piensan que esto es una circunstancia especial y los que quieren ampliar esto a otras ciudades. Ciudades como las que mencione con anterioridad que cuentan con estadios modernos, saltarían de alegría si las diesen una oportunidad como organizadoras. Usaran los precedentes como bandera, y no solo lo de New York. Este año se vio durante la temporada como, tras una ventisca épica en Philladelphia, se limpiaba de nieve el campo de los Eagles en un par de horas. Y cuando digo nieve digo más de un metro de nieve. De nuevo contaríamos con los problemas de toda la comitiva que lleva una Super Bowl detrás, claro está. Aparte de los estadios punteros de entre todos los estadios que conviven con el frio, hay uno que si bien no se ganaría un sitio en una Super Bowl por comodidades en el estadio, ni su ciudad pro capacidad hotelera o accesibilidad en sus comunicaciones, se gana al menos el generar conversaciones gracias a su estatus de templo del football. Ese sitio es Lambeu Field, el hogar de los Packers.

Lo único cierto es que se hará una Super Bowl en el nuevo Meadowlands Stadium del área metropolitana de New York/New Jersey, lo demás son conjeturas, pero desde luego la próxima votación para elegir sede y todas las que vengan en el futuro tendrá más fondo. Y morbo, que es lo que mueve el mundo.

1 comentarios:

Roune dijo...

Lo primero es que odio los "dome", no me parece un sitio para jugar a un deporte como el football, al igual que no lo es para el fútbol. Las inclemencias climatológicas dan emoción al partido, para mi no hay duda, todos descubiertos.

Respecto a la SB en NY/NJ, me parece bien, bien se merece el norte una superbowl... ¿Qué llueve o hace frio? Lo va a hacer para los dos, y si eres de Florida te vas una semana antes a aclimatarte, no creo que haya problema en ese aspecto.

Un saludo y genial blog.

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